El Bicentenario, una fecha para cerrar las frustraciones del pasado
- 7 sept 2016
- 1 Min. de lectura

La Argentina, nuestra querida Argentina, vive en estos días los festejos del Bicentenario de su Independencia. Desde Taeda, nuestra editorial, no queremos dejar pasar tan emblemática oportunidad sin reflexionar sobre nuestra patria y su futuro, que es el futuro de nuestros hijos.
El pueblo argentino, a través de sus congresales y tomando riegos impensables, se autoproclamó libre hace 200 años en épocas de vicisitudes inmensas. Fue un impulso que nos llevó a ser partícipes clave y necesarios para la liberación final de toda América del yugo del imperio español. Sin embargo, la fecha emblemática de aquel 9 de julio de 1816 fue tan solo el comienzo de un largo camino, muchas veces transformado en calvario, por el que transitamos durante décadas en busca de la libertad definitiva. Fue el costo de pasar del estatus colonial bajo una monarquía europea a transformarnos en una unidad política independiente, que logró recién en 1853 consolidarse con un viso federal y que tuvo que esperar hasta 1860 para constituir un país totalmente integrado y unificado. Mucha sangre, muchas disputas y muchas diferencias pasaron y debieron ser zanjadas para que este territorio que integraba aquella vieja colonia de antaño se transformara en una república.

Comentarios